jueves, 5 de junio de 2008

¿QUE ES LA LGE?

Hace dos años la denominada “revolución pingüina” ponía en tela de juicio la ley orgánica constitucional de enseñanza (LOCE), instalando en el debate nacional la necesidad de cambiar una ley heredada de la dictadura militar, en la cual el derecho a la educación no se garantiza. Urgía entonces una nueva ley, construida democráticamente y apoyada transversalmente por la sociedad civil, donde se garantizase el derecho a la educación y se cambiara el modelo de municipalización y la jornada escolar completa (JEC), exigencias de los organismos económicos internacionales (FMI y Banco Mundial).

La salida entonces fue el consejo asesor presidencial para la educación que se planteaba como la oportunidad para generar un gran proyecto para reformar la educación chilena tomando en cuenta la demanda de los estudiantes y la opinión de todos los actores del sistema educativo. El resultado fue el “gran acuerdo nacional” que dio vida al proyecto de la Ley General de Educación (LGE), el que se discute actualmente en el congreso nacional y que es presentado por el gobierno, la oposición y la prensa, como la solución a los problemas de la educación en Chile.

Sin embargo, si comparamos la LGE con la LOCE nos damos cuenta que las reformas al sistema son de forma y no de fondo. No se asegura el derecho a la educación con una garantía constitucional, sólo como un derecho de acceso; no se acaba con la municipalización; no se acaba con la Jornada Escolar Completa; y lo que es peor, la libertad de enseñanza (que si goza de garantía constitucional) se plantea desde un carácter empresarial y la calidad no se cuestiona, en el marco del precario aseguramiento de este derecho.

Este es el resultado de un consejo asesor donde sus integrantes son los interesados directos en el negocio de la educación (empresarios, iglesia, la derecha, la concertación, sostenedores, Ues privadas, etc.). Los acuerdos de falso consenso y poco representativos, no tocan los temas de fondo, cambiando solo la forma, manipulando la opinión pública y burocratizando aún más la educación.


Y esto, a ti, ¿te da lo mismo?...

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